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Fuente: Obra del Año 2015

Memoria descriptiva

La Universidad Regiomontana inicia su proceso de transformación, tomando como eje principal su Nuevo Modelo Educativo, que a su vez demanda la adecuación de los espacios de aprendizaje, para lo cual se convierten en Laboratorios, donde los estudiantes pueden desarrollar las habilidades dadas en nuestra Visión Caleidoscópica. La Visión Caleidoscópica U-ERRE actualiza los principios filosóficos de la Universidad Regiomontana y da respuesta al cambio que se ha operado en la sociedad. Los valores que han dado sentido a la Universidad se redimensionan y se alinean: el respeto, la justicia y el autodominio juegan un papel preponderante en una propuesta donde la libertad y la estructura, el individuo y la colectividad son las vías para darles vida. Estos espacios invitan a la colaboración entre los actores alumnos-maestros, para el surgimiento de ideas y pensamientos, que apoyen el aprendizaje.

Contexto del área intervenida

Motivos que inspiraron el diseño  En 2013 se elaboró un plan de restructuración de la Universidad Regiomontana, el cual comprende una serie de cambios para evolucionar e impartir la educación superior a una de clase mundial. Con la premisa de transformar el modelo educativo de la educación superior, se conformó un equipo multidisciplinario para desarrollar un nuevo modelo educativo, nuevas metodologías de comunicación de la información y nuevos espacios o laboratorios de aprendizaje que sirvan como herramientas de dichos aprendizajes. La necesidad y las premisas de diseño están basadas la visión de la universidad “La Nueva U-ERRE es una Universidad que aprende colaborativamente, que aprende a des-aprender, que se autorregula, que genera la discusión y que se enriquece con ella, y que es capaz de arrancar a cada uno de los alumnos un pensamiento crítico, y que evalúa sobre problemas y resultados reales.” Con la premisa de transformar el modelo educativo de la educación superior, se conformó un equipo multidisciplinario para desarrollar un nuevo modelo educativo, nuevas metodologías de comunicación de la información y nuevos espacios o laboratorios de aprendizaje que sirvan como herramientas de dichos aprendizajes. Partiendo del modelo caleidoscópico, un modelo estructural que busca abordar la universidad de manera integral, y el planteamiento de un aprendizaje colaborativo, multidisciplinario y dinámico, se desarrollaron los espacios a manera de laboratorios flexibles, estimulantes y participativos.  

Sistemas de Comfort

Visibilidad y transparencia: para la transmisión de ideas es importante hablar de visibilidad e inclusión, por ello dichos espacios buscan evidenciar los aprendizajes a través de la ausencia de muros divisorios y transparencias tanto al interior como al exterior de la universidad. En los laboratorios de aprendizaje por igual se realiza una junta de planeación por parte del equipo administrativo y docente de la universidad, al mismo tiempo que un grupo de alumnos se reúne a estudiar o simplemente a platicar, abriendo la posibilidad a los alumnos de aprender e incluso participar en el proceso de dichas juntas, pues frente a ellos, con ellos, se realizan estas discusiones. Multifunción: además de las clases, estos espacios están abiertos a otras actividades y a toda la comunidad U-ERRE, por lo que es responsabilidad de cada maestro negociar de inicio, e incluso invitar a participar a los alumnos ajenos a la clase, de manera que se facilite el desarrollo de la clase y a su vez se generen nuevas interacciones dentro de la misma.

No se puede “correr” a nadie que esté en el espacio si está manteniendo una actitud responsable y respetuosa.

Autoregulable: todo proceso educativo -entre otras disyuntivas- enfrenta la de educar individuos obedientes o individuos con la capacidad de crear criterios sobre los que se finca el respeto al otro y generan normas de convivencia y mejora de las comunidades. Los nuevos laboratorios -sobre todo- visibilizan el difícil aprendizaje de que es en la presencia y conciencia del otro donde nuestra capacidad se extiende. Una sociedad que se auto-regula, que expone cotidianamente a los dilemas de tener que tomar decisiones por el bien de todos, es la que estamos construyendo en la nueva Universidad Regiomontana. Participación: los nuevos laboratorios de aprendizaje, más que ser aulas buscan ser espacios estimulantes y atractivos, de manera que inciten a sus usuarios a interactuar, modificar, explorar y aprender. Entre más interactiva y atractiva es la experiencia de aprendizaje, más aprende el alumno. En dichos espacios se incita a los alumnos a que piensen, que sueñen, que diseñen, que exploren ideas, conceptos o materiales conectan a los alumnos con la pasión de aprender. Esto nos permite también elevar los estándares, porque cuando el alumno se siente involucrado y validado como agente del aprendizaje, va a dar mucho más. A diferencia de los salones tradicionales, donde la disposición de los mesabancos hace incómoda la interacción entre los compañeros cuando participan; la disposición de los nuevos espacios de aprendizaje permite a los alumnos conectarse de manera más directa y participativa. No solo permiten ver a los compañeros, sino que invita a la participación y al dialogo de frente. Flexibilidad: la mayoría del mobiliario es flexible. Se puede cambiar de lugar según la necesidad o reacomodarlo para la actividad que el maestro o los alumnos deseen desarrollar. Responsabilidad: si bien hay gente encargada de mantenimiento, todos son corresponsables del espacio. En una universidad colaborativa, se recomienda animar a los alumnos a dejar el espacio lo más ordenado y limpio posible. Cada uno de los usuarios es responsable de mantener el espacio pues mientras mejor lo mantén, más se beneficiaran de él. Es un espacio de todos. En los múltiples espacios de aprendizaje el alumno es capaz de incorporarse a clases ajenas, estar expuesto a información y estímulos aleatorios, así como transmitir de la misma manera sus aprendizajes y vivencias dentro de la universidad. Por lo mismo los espacios de aprendizaje de la nueva U-ERRE no pueden presentarse como espacios rígidos, sobrios y obstaculizantes. Por ello los nuevos laboratorios de aprendizaje son atractivos, estimulantes, participativos, flexibles y propositivos, permitiendo que el alumno aprenda, sentado, parado, acostado, en movimiento, en clase, entre clases, colaborando y sobre todo, cuestionando. La habilitación de los espacios académicos cuenta con las normas de seguridad requeridas en temas de Protección Civil. Son espacios habilitados con sistemas de boyas contra incendios, extintores y equipos para contrarrestar cualquier eventualidad.

Innovación.

Solución de necesidad: habilitación de mobiliario y espacio flexible y dinámico, alineados con un nuevo método educativo. Tecnología: habilitación de espacios con alta conectividad: Apple TV, WIFI y Proyectores. Diseño: espacio con colores y visión de la Universidad , alineados con espacios abiertos y trasparentes que permitan interactuar en grupos didácticos simultáneamente. Técnicas de construcción: habilitación de espacios, cubriendo puntos acústicos. Accesibilidad: de acuerdo a normativa.Mantenimiento: respetando estructura y diseño para intervenciones de mantenimiento general y preventivo.

 

Impacto

Económico: las intervenciones permiten acceder con un nivel máximo de educación , para toda la base de la universidad y habilitado para todos los niveles: Pre-universitario, Universitario y Posgrado. Social: permite la aplicación de una dinámica educativa disruptiva, un modelo innovador que permite al alumno y maestro actuar y colaborar. Ambiental: espacios con habilitación de vidrios buscando minimizar las cargas térmicas. Eficiencia (financiera, de materiales, de logística, etc.): Re-utilización de materiales en estructuras. Ciclo de vida: 20 años.

16 September 2015

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